El duro peso de la ley no perdonó a este inocente lomito

Acompáñenme a ver esta triste historia

Ciudad de la justicia.- El peso de la ley es engañoso y misterioso, casi como los caminos del señor.

Los misterios de la justicia se pueden ejemplificar con O.J. Simpson, jugador  y principal sospechoso en el homicidio de su ex esposa Nicole Brown y Ronald Goldman, un casoo del que fue absuelto y nadie pudo entender qué pasó; sin embargo cuando Jurgen Damm se pasó un alto se metieron a un restaurante con una metralleta para detenerlo:

Por lo tanto, luego vemos crímenes sucediendo que no deberían ser tipificados como tal mientras que la piratería es perfectamente permitida. Uno de esos ejemplos que te hacen decir “hijoetoasupinchimaye…” se vivió en un parquecito, uno lugar donde se supone debería haber alegría y risas tuvo lamentos y mucha, mucha tristeza.

Esta bonita perrita llamada “Gina” se estaba dando un rolecito en el parque cerca de su casa en lo que su dueño andaba chambeando. Lo que no sabía este hermoso lomito de raza labrador y color negro, era que estaba prohibido.

Dado que en este paraje no estaban permitidos las mascotas, la inexorable fuerza de la ley cayó sobre la pobrecita de “La Gina” y la policía se la llevó a la prisión.

 

La triste “Gina” salió con una advertencia, pero con la conciencia completamente cambiada. Ya no sería un perrito que esperara a su amo, o que hiciera del baño en el patio. El mundo sería su nuevo retrete y las calles su nuevo hogar.

La perrita empezó a viajar por el mundo y de repente tuvo la fortuna de encontrarse a un extraño viejito llamado Emmet Brown quien la tomó como reemplazo de su fallecido perrito Einstein.

Gina se convirtió en la primer perrita labradora en viajar por el tiempo y protagonizó una foto icónica a lado de la estrella de rock, Jim Morrison. Con esto, la perrita emancipada consiguió la inmortalidad.

 

Tememos que la inteligencia de la perrita no le alcance para saber como regresar al futuro, dado que no tiene la manera de llevar la máquina a 85 millas por hora. Afortunadamente el can mexicano alcanzó un lugar en la historia del rock mundial.

Al final todo salió bien y bonito para la Gina

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