Típico que te subes al transporte público y hay un tipo que estorba con su mochila

 

Paradero de Pantitlán, Tacubaya, Pino Suárez.- Entre los “súbalehaylugareños”, mejor conocidos como chilangos, existen unos peculiares seres que tienen la finísima y hermosa costumbre de no bajar su mochila durante su viaje en el transporte público. Corresponsales de la República Mexicana nos confirman que esta especie se localiza también en todas partes, y que no sólo es un mal nacional, sino un padecimiento a nivel planetario.

En el Departamento de Investigaciones Exóticas de El Deforma nos preguntamos, ¿pero qué rayos les sucede a estos tipejos que nunca hacen a un lado su mochila o la bajan? ¿Qué macabra entidad les hizo tanto daño como para que se vengaran estorbando en el estrecho pasillo del transporte público?

Después de mucho pensar y analizar a estos desesperantes seres, llegamos a una magnífica conclusión: ¡no se quitan la mochila porque piensan que la mochila es otra extremidad de su cuerpo! Así como no pueden quitarse los brazos, la cabeza o las piernas, la mochila, en realidad, es una extensión de su anatomía. Es como si le quisiéramos quitar el caparazón a una tortuga, o la joroba a un camello, o el moco a un guajolote,  ¡imposible!

No sabemos en qué momento de sus vidas estas criaturas desarrollaron un caparazón en forma de mochila, pero ahora nos damos cuenta del dolor que han de sentir al cargar día a día ese extraño tumor llamado mochila.

Nuestras investigaciones dieron como resultado 9 padecimientos que llegarían a tener estos mochiludos humanoides si llegaran a bajar su mochila. Veamos:

 

1. Perderían, de pronto, 10 kilos de masa corporal.

2. La columna sufriría un súbito cambio de posición y podrían volver a caminar derechos.

3. Al no tener una mochila, la espalda se sentiría nostálgica y desarrollaría el Síndrome de Cuahtemocblanquismo (o sea, les surgiría “mochilita” en la espalda).

4. Los hombros sentirían vacío existencial al no sentir una enorme carga.

5. Contraerían el terrible mal de la amabilidad, al dejar pasar a las demás personas que quieren recorrerse.

6. Volverían a ser humanos corrientes y comunes. Tortugas Ninja Adolescentes Mutantes no more.

7. Porque ya no serían tortugas ninja, perderían sentido de identidad y buscarían hacer el mal de otros modos, por ejemplo, quedándose en la mera entrada del bus para estorbar a todo el mundo.

8. Quizá sus mochilas tapan un gran hoyo que algún malvado les hizo en la espalda, de modo que si se las quitan, el hoyo quedaría descubierto y podrían escapar por ahí sus tripas, incluso todo su sistema digestivo.

9. Podrían descubrir una cruel y dolorosa verdad: su mochila no es una extremidad de su cuerpo.

Compartir 9 graves consecuencias de no bajar la mochila en el transporte