¡Mira como ese bisonte hace volar a una niña, jaja, momento… es mi hija!

La niña está bien, marsupiales, tranquis

Yellostone, Estados Unidos.-La vida transcurre con normalidad hasta que nuestro tanque de serotonina se recarga con un polvo blanco y mágico, este elixir adictivo se llama desgracia ajena y todo el tiempo la estamos buscando. Un componente que, sin importar tu empatía por el otro, te hará reír en tu interior y, con mucho alivio, dirás “gracias a dios que no fui yo”.

Esta es la historia de un video de 10 segundos, sin contexto, sin intención, sin utilidad y sin consecuencia. Un bisonte, al que llamaremos Destino porque sí, disfrutaba del pasto rodeado de algunos turistas. Sin avisar, el mamífero entró en colera y alcanzó a impactar a una pobre niña a la que nombraremos con cariño “Expectativas de la vida”.

El momento es tan breve como la sensación de felicidad, disfrutalo con mesura y continúa con tu vida rutinaria.

Ingenierios aeronaúticos estiman que la niña en realidad nunca cayó y lo que vemos como su cuerpo es en realidad una proyección de la luz que permaneció después de monumental embestida. El golpe, que sonó en todas partes del mundo, ya es reservado en los salones de las Fonotecas de todo el mundo. Ese ruido se llama esperanza y se rompe suavemente mientras rememoras la impresión del recuerdo. Ese instante es tu vida y tu tiempo ya terminó.

Ahora, lo sustancial, la niña está bien, fue llevada a atención médica y luego de rigurosos análisis, fue dada de alta. El bisonte recibió una medalla al mérito por el evento más inesperado del día. Continuará su vida una vez que termine sus labores.

Oso Rulo
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