Menos mal que no compró un peluche de tu mamá

 

México.- Algunos viejos sabios dicen que el alcohol, una tarjeta de crédito y las compras por internet de madrugada son malos consejeros y nada como ver la historia de este comprador incauto que se metió en un tremendo problema con el “regalito” que se dio.

Se trata de Callum Underwood, el protagonista de esta historia, quien luego de una ardua jornada laboral y unas copitas de más, le salió el maestro Pokémon que llevaba dentro e hizo una captura, o mejor dicho, compra épica que se volvió viral.

Cuando te depositan el aguinaldo

 

Underwood, quien es programador de videojuegos de profesión y reside en Reino Unido, recibió aquella noche un link enviado por un amigo en el que encontró una oferta que no podía rechazar, ya que se trataba del peluche de un Snorlax de tamaño natural, razón por la cual sacó su pokebola en forma de tarjeta bancaria para adquirir este singular peluche.

Pero su felicidad por aquella compra se convirtió en un dolor de cabeza y una cruda moral (a parte de la física) ya que el muñeco de aproximadamente 2 metros de altura tendría un costo de envío de prácticamente 100 dólares.

Tuvo que viajar hasta Estados Unidos por su peluche

 

Esta historia fue compartida en la cuenta de Twitter personal de Callum y en ella compartió su travesía para llevar a su casa al simpático Snorlax, ya que aprovechó un viaje de trabajo a los Estados Unidos y personalmente empaquetó a su gigante amigo, comprimiéndolo con todas su fuerzas en una pequeña caja, ya que temía que si le quitaba su relleno perdería su forma para siempre.

 

 

Ahora este Snorlax vive sano y salvo con su nuevo dueño, quien espera que poco a poco recupere su forma original y pueda quedar arrumbado en la cabecera de la cama junto con tres piolines, un oso café y una almohada de frozen y por qué no, como esclavo sexual de algún perrito lujurioso.

 

 

 

-¡Ah caray! ¡Sí los hacen reales!

Compartir Ebrio nivel: me compro un Snorlax tamaño natural y luego veo dónde lo meto

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