Señooor, me has mirado a los oooojoooos…

Cochintown – La religión es, por excelencia, uno de los temas más polémicos del mundo. Nos mantiene en controversia y al filo del más eclesiástico chisme todo el tiempo.

Cuando Yudy Pineda tenía 10 años, tomó la extraña decisión de dedicarle sus horas de juego al señor, y no, no te estamos hablando de pederastia, sino de Diosito pues, esta criatura quería ser nada más y nada menos que una monja.

A lo largo de 8 años bajo la mira celestial, Yudy se aprendió algo más que el credo completo, pues su guapo, alto y bronceado catequista la había llevado por los pecaminosos y bien cochinos caminos del amor.

Fue entonces cuando según lo que nos contaron , la joven colombiana decidió dejar el convento y a su vez aceptar una propuesta de trabajo muy parecida a las que te permiten ganar dinero desde tu casa con una aplicación.

Su peculiar chamba consistía en ser modelo de webcam, pero como sabemos que estás cero familiarizado con estas cosas, te vamos a decir qué consiste en contoneos sexys cuál si fueras una botarga del Dr. Simi y tocamientos que le simulan al cuerpo de la joven estar haciendo “el delicioso”.

Esta orgullosa madre de dos criaturas dice disfrutar de su chamba y que eso no le impide ir a misa tranquila pues, se gana la vida honestamente.

Y vaya que sí…

Así que deja de juzgar a esta luchadora de la vida y ponte a hacer la primera comunión, holgazán ¡te amamos, Yudy!

Compartir Esta joven monja colgó los hábitos para ganarse la vida (y el cielo) en el cine para adultos

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