¡Condénenlo a recibir 500 latigazos por pasadito e irresponsable!

Madrugada en el metro.- En el bochornoso mundo del metro de la CDMX existen diferentes grados de maldad: desde los que se hacen los dormidos para no darle el asiento a quien sí lo necesita, o los que se quedan estorbando en la puerta del vagón, hasta los que te roban el celular y tú ni te das cuenta. Pero, sin duda, ahora tenemos un ganador dentro de toda esta fauna de gente nociva y despiadada.

Se trata nada más y nada menos de un muchacho que, en la madrugada del domingo, le pareció buena idea abandonar a su esposa y a su bebé de nueve meses en la entrada del metro Tacubaya, para que ahí se quedaran esperando a que lo abrieran, mientras él se regresaba con toda su bandita a parrandear.

Así, valiéndole madres que el metro lo abren a las 6 AM en domingo y apenas eran las 3 de la madrugada, este cabronzuelo sin alma dejó a su esposa y a su bendición ahí en la entrada, a pesar de que es una de las zonas más peligrosas de la ciudad.

Ah, eso sí, le dejó una playera del América como amuleto quizás para que, si hubiera asaltantes, tiraran paro y no quisieran pasarse de lanza con alguien que también le va a las Águilas. O al menos eso es lo que se evidencia en la foto.

Según el testimonio de los policías del metro, escucharon a la mujer llorar a las afueras de la estación, y, luego de enterarse de su historia, le permitieron ingresar al metro para que esperara ahí, además de proporcionarle una silla y una cobija.

Desde las oficinas del Deforma deseamos que a este americanista parrandero que abandonó a su esposa y bebé tenga un ejemplar castigo, sugerimos unos 500 latigazos bien dados en la espalda, o dos años sin poder consumir alcohol, o que el karma se lo chingue de la manera más conveniente. Amén.

Compartir Clásico que abandonas a tu mujer y a tu bendición en el metro para irte a cotorrear con tus amigotes

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