Viene viene entra en crisis al descubrir que él no es el dueño de la calle

Anda bien deprimido

México.- Margarito Pérez, señor franelero de la colonia Doctores, no se presentó esta mañana a laborar debido a que fue internado de urgencias en una clínica psiquiátrica. La razón fue que tuvo una severa crisis al descubrir que él no era el dueño, amo y señor de la calle.

La revelación la tuvo un día antes cuando acudió a la Alcaldía para solicitar que pintaran las banquetas y los topes. La señorita que lo atendió le dijo que sólo el dueño de la calle, o, en su defecto, los vecinos podían realizar tal petición. “Y usted ni es vecino, ni el dueño de la calle”, sentenció la señorita.

En ese momento, don Margarito sintió como si le cayera un balde de agua fría. En seguida se puso en blanco y negro, y en el aire sonó “Hello darkness, my old friend / I’ve come to talk with you again”. Oyendo esa triste canción, Margarito se retiró lentamente, no muy seguro de quién era él y si realmente existía.

“¿Qué es la vida? Un frenesí. ¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño: que toda la vida es sueño, y los sueños, sueños son”, reflexionó lleno de amargura mientras recordaba todos esos carros que les dijo “viene, viene, viene”.

Margarito fue internado en el pasillo donde se encuentran pacientes con casos similares. Entre ellos, está el vigilante de unos departamentos que se creía el dueño del edificio, el microbusero que se sentía dueño de todas las avenidas, y una tal Yostop que se creía dueña de un yate.

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