¡Qué elegancia la de Francia!

Fifíland.- Comer fuera de casa siempre es una grata experiencia, no importa si vas a tragarte unos taquitos del Paisa o a un restaurante finolis donde tienes que ir como si te fueras al antro. ¿Pero cuáles son las ventajas y desventajas de este tipo de lugares? Nosotros ya lo descubrimos.

 

En los restaurantes también aplica el “Entre más corriente más ambiente” porque, ¿qué comparas las divinas hamburguesas al carbón de un puestecito, que las escuálidas de un restaurante en una plaza? Lo mismo pasa con los tacos, el servicio y muchas otras cosas.

 

Por eso, mandamos a nuestro comensal experto a comer a varias fonditas y restaurantes de las Lomas y Santa Fe, para que pudiera decirnos las 13 ridículas diferencias que hay entre los negocios de comida finolis y los de tu barrio.

Chécalos aquí:

1. Mientras que el restaurante fifí tiene Valet Parking, el de los mortales tiene un viene-viene dispuesto a rifarse el físico por tu carro y por ti.

2. En cualquier restaurante de las Lomas puedes hacer reservación, pero en el de tu barrio se pelean por quién llegó primero.

3. Bien chido, en los restaurantes de por tu casa siempre hay un globero afuera para hacer felices a los niños, pero en los que según son pipirisnais ni un méndigo chicle.

4. En los de la alta sociedad te aburren con sus obras de arte y su música clásica, mientras que en los de tu colonia te prenden con La Z o “Música Viva”.

5. Nunca verás a millennials en la fondita tomándole foto a su comida, ahhh pero en los otros, no empiezan a comer hasta que ya esté en Instagram.

6. En los restaurantes finolis te dan cubiertos hasta para rascarte la espalda y en la fondita de tu trabajo te cobran 3 pesos por usarlos.

7. En cualquier lugar de Interlomas te dan una toallita caliente para limpiarte las manos antes de comer, mientras que en los locales de tu mercadito tienes que andar pidiendo servilletas.

8. Los meseros fifís son súper atentos y el de tu fondita a cada rato le tienes que recordar que no te ha traído tu otro tiempo.

9. Súper incómodo, en los baños fresas hay un wey que te escucha tirar el topo, pero en los de tu colonia a veces ni papel hay.

10. Lo chido de los restaurantes mortales es que puedes escoger entre 200 opciones y en los fífí hay veces que ni carta hay y te comes lo que se le hinche al chef.

11. Los lugares de tu colonia seguro tienen juegos para niños, mientras que bien pedorros, las señoras de las Lomas tienen que aguantar a sus bendiciones dibujando en la mesa.

12. Los restaurantes fresones te cobran la mitad de tu quincena en la miseria de platillo que te sirven porque según quesque es Gourmet. Ahhh pero, ¿qué tal te atasca el Paisa tus tacos?

13. Allá en las Lomas aceptan cualquier tarjeta, en el de tu barrio tienen que ir a buscar pedir cambio a otro local porque no te acompletan.

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