Una historia de amor

Tultitlán.- La combi: ese transporte en el cual es imposible aburrirse ya que siempre tienes que estar al tanto de que no se suba el Iker Mateo (amigo nuevo y secreto del chofer) en la siguiente esquina para robar a todos los pasajeros, un lugar en donde escuchas las mejores platicas que a nadie le interesan.

Este transporte no lo verás en otro planeta.

Jessica Ramírez es una pasajera fiel a las combis que van desde Tultilán, Estado de México, hasta Tlalnepantla. “Me podría ir en el nuevo transporte Suburbano pero no puedo dejar el placer de irme apretada y calientita entre señoras obesas”, señaló la chica mientras pasaba un pasaje.

“Siempre creí que el nombre del chofer era Te Cobras, no se me hizo raro pues ya hay un Mister T en el mundo, así que por qué no un Te Cobras, una versión más latina, ¿no?”, dijo Jessica quien hasta el día de hoy no sabía cuál era el verdadero nombre del chofer.

“Casi siempre me toca el mismo chofer, tantas veces que ya hasta siento algo por él”, mencionó muy entusiasmada. Fue así como la joven Ramírez se animó y le preguntó al conductor del transporte: “¿Me dejarías sentarme junto a ti, Te Cobras?”. A lo que él respondió: “¿Te Cobras?, ¿con qué me cobro?, ¿contigo?.

Ahora la Jessi ya se sienta junto al chofer todos los días (sin pagar pasaje pero sí aflojando unos besos y masajes en el cuello), disfrutando de esta nueva historia romántica que comienza a escribirse.

Sin duda alguna, el amor puede darse de las maneras más extrañas. Esperamos que esta noticia motive a todos nuestros lectores a que ya dejen de ser cobardes y le pregunten a esa persona que tanto les gusta cuál es su nombre. No podemos andar bautizando a la gente sin preguntar. 

Compartir Estudiante del Conalep descubre que el chofer de la combi no se llama Te Cobras

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