Se acostumbró al trato del Mundial
Florida con pesadillas.- El equipo de Lionel Messi fue goleado 4-1, y lo mejor de todo es que el argentino falló un penal y se la pasó reclamando durante todo el partido. Es decir, lo normal.
El encuentro entre el Miami FC y Nashville era vital para ambas escuadras en su búsqueda por posicionarse en lo más alto de la tabla de la MLS. Sin embargo, el partido comenzó a inclinarse desde temprano cuando el hondureño Andy Najar abrió el marcador para los de Tennessee al minuto 17.
Después llegó el penal (que, para variar, no era), tras una falta sobre Luis Suárez. Messi tomó el balón, cobró la pena máxima y terminó fallando el disparo, por si creían que había un límite para los penales que se podían fallar.
Los jugadores de Miami se la pasaron reclamando
Durante el partido, se vio a Lio muy fuera de ritmo (pues igual que en el Mundial), reclamando faltas imaginarias, perdido en el campo y hasta perdiendo balones, dos de los cuales terminaron en goles de Nashville y sus “Esferas Solares”.
En algún momento del encuentro, cuando cayó el tercer gol de los locales, Messi reclamó airadamente al silbante, exigiendo (sí, exigiendo) que revisara el VAR con la intención de anular la anotación. Esto habría confirmado que el argentino se acostumbró a las reglas de la FIFA y a esa extraña costumbre de revisar las jugadas hasta “encontrar algo” en favor de Messi.
Tan fuerte fue el reclamo del argentino que el árbitro no tuvo más remedio que mostrarle la tarjeta amarilla, como para evitar que se vieran tan descaradas las prerrogativas que el jugador tiene desde que llegó a la competitiva liga.
Además de la humillante derrota, los aficionados de Tennessee mostraron varias pancartas burlándose de Lio y su extraña relación con Gianni Infantino, en algo que ya se ha convertido en una tendencia mundial y que prácticamente resume la carrera y el legado del argentino.
Y para estar al día: están reportando en Alemania un incremento de personas cortándose por abrir mal los aguacates.
