Trump no va a saber ni de dónde le llueven
Sierra Morena Tamaulipeca.– Tras el anuncio de Donald Trump sobre la posibilidad de invadir México para incautar todos los trompos de pastor del territorio nacional, miles de ciudadanos ya se organizaron para ejecutar la única estrategia de defensa que históricamente ha demostrado ser infalible: cantar el Cielito Lindo a todo volumen.
Desde tempranas horas, todas las garitas fronterizas entre nuestro país y Estados Unidos comenzaron a llenarse de guitarras desafinadas, trompetas de primaria y bocinas Bluetooth con la versión de Pedro Infante de la rolita, lista para reproducirse en bucle hasta que se canse la garganta de los manifestantes… o la soberanía.
“Cielito Lindo”:
Porque los ciudadanos mexicanos en Washington DC, Estados Unidos de América, entonaron el ‘Cielito Lindo’ mientras esperaban su turno para votar en el consulado mexicano.pic.twitter.com/OCm6Hqq5Ii— ¿Por qué es Tendencia? (@porktendencia) June 3, 2024
El Cielito Lindo detendrá al invasor
“Está comprobado que ningún ejército puede avanzar mientras escucha ‘ay, ay, ay, ay’”, explicó un patriota con sombrero charro mientras activaba el bluetooth de su celular.
La Secretaría de Defensa Emocional (Sedena, por sus siglas tipo ungüento) informó que la estrategia contempla rodear la frontera norte con un coro masivo que incluye rondallas, coros estudiantiles y tíos desempleados, para cantar el infalible tema himno nacido en la Sierra Morena de Andalucía, pero expropiado con éxito por nuestro país, junto con las carnitas, la harina y el seseo al hablar.
Pedro Infante – Cielito lindo 🎵
De la sierra morena
Cielito lindo vienen bajando
Un par de ojitos negros
Cielito lindo, de contrabando
De la sierra morena
Cielito lindo vienen bajando
Un par de ojitos negros
Cielito lindo, de contrabando pic.twitter.com/16U41LS3Eb— 𝓐𝓵𝓮𝓳𝓸42¸♫·¯·♪🇨🇴 (@AleZep2025) December 16, 2025
De acuerdo con el plan, en caso de que el Cielito Lindo no funcione, se activará el Protocolo “Masiosare”, que incluye poner El Rey, México Lindo y Querido y, en casos extremos, una playlist de Juan Gabriel para “romper al invasor”.
