Tuvo que caminar descalza hasta su casa
Hacienda del Callo.- Una joven denunció que, en una sucursal de Zara, le quitaron sus zapatos y la mandaron descalza a su casa, y agÔrrense, que esta historia tiene muchos cambios, vueltas y giros de tuerca.
Hace unas horas surgió el video de una mujer llamada MarĆa Alejandra Rojas, empleada de la marca en BogotĆ”, quien expuso a la empresa por haberle quitado su calzado, que era parte de su dotación (frase que, por alguna razón, en Colombia usan como sinónimo de āuniformeā), dejĆ”ndola descalza.
āYo entro a trabajar a la empresa el 20 de agosto y firmo contrato el 19. Todo fue muy bien. Ese mismo dĆa indico que, como yo no soy de acĆ”, de BogotĆ”, soy de tierra caliente. AllĆ” utilizamos zapatos destapados. Tengo mĆ”s tacones que, pues, en la verdad, no tengo tenisā, narró la joven despuĆ©s de explicar que no tenĆa calzado cerrado y que, por eso, le dieron el famoso par de ādotaciónā.
La publicación de la colombiana pronto se hizo viral allende Barranquilla, provocando que muchos usuarios se molestaran con la marca por el trato inhumano que le habĆan dado a una de sus empleadas.
Los de Zara mandaron descalza a una empleada
Tanta fue la viralidad del clip que la misma tienda salió a dar su versión, explicando que, a los pocos dĆas de entrar a trabajar, MarĆa sufrió una lesión durante una actividad dentro del trabajo, lo que la obligó a tomar una incapacidad. Sin embargo, esa versión tambiĆ©n fue aclarada por la joven, quien aseguró que tuvo que pasar un calvario para que la atendieran en emergencias, ya que todavĆa no estaba asegurada.
āTerminaron los cuatro dĆas de incapacidad. Yo seguĆa con un dolor severo. Mi mano estaba morada. No podĆa moverla. Por eso tuve que volver a urgencias. Y nuevamente me encontrĆ© con el mismo problema: o pagaba particular o debĆa mostrar una constancia de la ARLā, aƱadió la joven, como explicando por quĆ© volvió al trabajo lo mĆ”s pronto posible.
āNo regresĆ© buscando problemas. RegresĆ© porque querĆa trabajar. Pero encontrĆ© un ambiente laboral pesado. Todos me trataban con indiferenciaā, explicó la chica, luego de llegar al punto de su historia donde es despojada de su calzado y mandada a casa en puros ājuanetesā.
Evidentemente, la āversiónā de la tienda no convenció a nadie, lo que ha dado pie a un gran movimiento de indignación en BogotĆ” para reclamar el trato de la marca hacia sus empleadas, aunque alguien tendrĆa que hablar de las tallas reducidas o del deslavado de las prendas despuĆ©s de dos lavadas.
Y por si no lo viste: Apple photoshopeó una mano para presentar el nuevo iPhone, y casi nadie se dio cuenta.
