Laboratorio de colchones.- En el último día de actividades de los Juegos Olímpicos de Tokio, un karateca había sido noqueado por su rival en la final, y cuando despertó se enteró que siempre sí había ganado el oro ya que habían descalificado a su oponente.
Esto sucedió en la categoría de 75 kg, en donde el karateca iraní Sajad Ganjzadeh había quedado en segundo lugar luego de un patadón que le propinó el árabe Tareg Hamedi, misma que lo dejó inconsciente en la lona y que en ese momento le daba el primer oro en su historia a Arabia Saudita. Tareg había ganado el enfrentamiento por 4-1.
El mes duró menos que la quincena
CON SENTIMIENTO PERO CIERTO
APARECIDAMENTE REAL
"Y como que la Selva Negra en Alemania necesita otra representación consular"
ESTÁ ESTRENANDO ÁLBUM
MISTERIOSAMENTE CIERTO