Laboratorio de colchones.- En el último día de actividades de los Juegos Olímpicos de Tokio, un karateca había sido noqueado por su rival en la final, y cuando despertó se enteró que siempre sí había ganado el oro ya que habían descalificado a su oponente.
Esto sucedió en la categoría de 75 kg, en donde el karateca iraní Sajad Ganjzadeh había quedado en segundo lugar luego de un patadón que le propinó el árabe Tareg Hamedi, misma que lo dejó inconsciente en la lona y que en ese momento le daba el primer oro en su historia a Arabia Saudita. Tareg había ganado el enfrentamiento por 4-1.
ESTUVO BIEN PERRA LA CELEBRACIÓN
LA ACABABA DE COMPRAR EN REMATE
ENFURECIDAMENTE REAL
Los marines se regresaron nomás de verlo
Hasta el Banco Central Argentino está espantado
HOJALATERAMENTE REAL