Ya traigo mi tercer ojo bien abierto, carnal
¡INCREÍBLE PERO CIERTO!
"¡Suficiente, me largo de aquí!", ladró el tacita de té
¿Alguien vio mi dignidad por aquí?
Quién sospecharía de un hermoso minino
Ya podemos morir en paz
El merol salvando vidas
"Esas cosas nos son baños de verdad", argumentaron