Andador Inerte.- Un ladrón intentó robarle una bolsa a un maniquí creyendo que era un cliente, y al final nomás terminó llevándose la vergüenza de su vida.
Los hechos fueron captados por una cámara de seguridad en donde se observa cómo el despistado sujeto pasa por un andador, y es en un local de ropa donde intentó cometer su fechoría.
Es así que el maniquí (que está de espaldas de donde viene el sujeto) es jalado súbitamente por el amante de lo ajeno, quien con toda seguridad creyó que se trataba de una persona y que al jalar la bolsa, ésta se agacharía y liberaría el objeto, pero al tratarse de una figura inerte, eso no pasó.
A pesar del fuerte jalón que el honesto individuo hace del muñeco, la bolsa se mantuvo en su lugar debido precisamente a la posición en la que había colocado el brazo como para protegerse de estas lacras poquiteras.
Pero sin duda, la parte más graciosa del momento se da cuando segundos después sale el dueño del lugar para ver qué diantres había pasado y es ahí donde encuentra el maniquí en el suelo todavía con la bolsa que el ratero no pudo sacar.
“El maniquí: Ah, pero no me dejé robar”, “Hasta los maniquíes se defienden, esa chamba está más difícil cada día”, fueron algunas impresiones que dejó el lamentable intento de robo ocurrido en Santa Cruz, Bolivia.
LA CITA ES EL PRÓXIMO 28 DE AGOSTO
"Es importante cumplir con este requisito", opinó un cobrador de Coppel
Para ver si lo cambian por su Estaquitas de doble redila
Ya está más larga que la peregrinación a la Virgen
HIPÓCRITAMENTE REAL
NO HUBO GANADOR PERO CIERTO