Tradiciones perdidas.- Cada año a menos gente le interesa participar en las ceremonias del Grito de Independencia y con suerte para los que les importe el número cada vez menor de asistentes o televidentes, este año no hubo gritos presenciales… más bien fue algo simbólico. Como el de AMLO:
A los que se les pasó la mano con eso de simbólico, por ejemplo, fue a los regios que buscaron evitar el contacto a toda costa y se vieron en la necesidad de crear alternativas, algunas de ellas muy divertidas, para dar El Grito:
Mejor se fueron a comer cochinita a oscuras
"Prefiero que los jóvenes estén farmeando aura a que estén trabajando", o ¿cómo era? Cubículo…
Ahora sus garantizados productos ya se cotizan en la Bolsa
Se ve más sano que los entrenadores fitness
El analgésico está completamente agotada de cara al festival
"Yo sabía que no solo vendían pozouuule", declaró Fring en un claro castellano