Las acciones de todos importan en este mundo, pero hay momentos en los que no es necesario llamar la atención. Se les pide algo a cada influencer presente, una sola cosa: no hagan el perro oso si su alma se los permite. Hoy no tomaron la decisión de callar y llega el siguiente caso. “Me preocupa el racismo, ya sé, voy a pintarme la carita”.
El canal de Tik Tok Catharinas Beauty subió un video para concientizar sobre los problemas más vigentes del planeta. El mensaje fue adecuado pero quizá no tanto su ejecución. El internet, como siempre le encanta, pegó un grito de cringe en el cielo preguntándose si esto estaba bien o era momento de definir una nueva categoría de incomodidad. Veamos.
Alguna gente del internet se refirió a la práctica del blackface, otros a que el mensaje era desafortunado pero no tenía la intención de ofender. El resto llegó a la conclusión de que se agradece pero que no había necesidad de hacerlo cuando no son su voz las que deben ser amplificadas en la evidente opresión sistemática. No lo dijo nadie pero se intuye por la media de comentarios.
¿Ustedes qué opinan? Ayer se intentó cancelar a Emma Watson por ponerle marcos blancos a una imagen en apoyo al Black Live Matters. Quizá solo se trata de saber cuándo se debe hablar. Ahí se cuidan.
"Es como si nos hubiera caído un maleficio", denunció Jude Bellingham
"Venga, jolines , y '¿Y si sí se da?'", gritó un mexicano
"No quiero saber nada de un Cíclope", rogó un joven desde su cuenta de tikTok
LÚCIDAMENTE CIERTO
A esa hora no están despiertos los que le hacen funa de Pedro Sola
En todo Latinoamérica la están poniendo