Meméxico – Los que vivimos en la Ciudad de México sabemos que esto implica una gran virtud y por lo tanto una gran responsabilidad. Aprender de ella, gozar de ella y vivir de ella, son habilidades que con el tiempo, mucha práctica y resiliencia, solo los más expertos lograrán dominar.
Pero hablar del transporte público es tema aparte, ya que es algo que solo los verdaderos amantes a las situaciones extremas se atreven a experimentar. Las técnicas de supervivencia deben ir siempre en aumento, lo que nos orilla a una evolución constante, cada vez más y más fuerte.
Hoy les mostraremos la historia de un joven que pese a sus habilidades y talentos, al no darse cuenta que las puertas del metro atraparon a su compañera de aventuras, casi la pierde para siempre.
Si bien esta historia terminó en un final feliz y el niño de la mochila azul pudo recuperar su preciado objeto, esperamos que nuestro amigo no llegara tarde a ningún lado por u descuido o que se alejara demasiado de su destino. Al final las cosas materiales se recuperan y estamos felices por que lo que se le atoró no fuera un brazo o algo así.
El mes duró menos que la quincena
CON SENTIMIENTO PERO CIERTO
APARECIDAMENTE REAL
"Y como que la Selva Negra en Alemania necesita otra representación consular"
ESTÁ ESTRENANDO ÁLBUM
MISTERIOSAMENTE CIERTO