Panadería El Manantial.- Después de una intensa semana de trabajo reportando todo lo referente a las manteconchas y a sus otros panes compañeros, nuestros becarios tomaron un bien ganado descanso de diez minutos y se fueron a echar al pastito mientras reposaban del mal del puerco y pensaban en lo bella que puede ser la vida tras el éxito de las manteconchas.
Justo ahí le llegó la inspiración divina a uno de nuestros becarios y, sosteniendo una manteconcha con la mano derecha mientras la miraba fijamente, comenzó a balbucear algunas palabras que poco a poco fueron tomando la forma de un poema. Inmediatamente, otro becario sacó papel y lápiz y comenzó a anotar lo que su compañero fabulaba en pleno trance poético.
Y así es como surgió esta bella “Oda a la manteconcha” que merecidamente la compartimos con todos nuestros lectores. Provechito:
LOGÍSTICAMENTE REAL
"No la usaría ni aunque me la regalarán", amenazó un organizador
“Ni han de estar tan bonitos los géiseres”, se resignó un aficionado mexicano
HUMILDEMENTE REAL
Les aplicamos un "Tata" Martino