Mundo reptiliano – El presidenciable Ricardo Anaya se sumó a los clásicos mamahuevo que estuvieron presumiendo en sus redes que veían el partido, completamente enplayerados y más aficionados que nunca.
Sin embargo, hubo un momento en el que a este bebé se le borró la sonrisa. El tormentoso sentimiento que lo oscureció por dentro era tan fuerte que el grupo de investigadores y psicoanalistas de El Deforma, nos dimos a la tarea de encontrar en qué podría radicar el problema.
Este medio plenamente comprometido con la salud emocional invita al candidato a sonreir siempre (porque se ve muy guapo). Le mandamos un besito en su frente, Anayis.
Presentará los proyectos nacionales en partidas de Minecraft
Se la mandaron al buzón tributario
"Hasta se ve más joven", se quejó la exalcaldesa de Cuauhtémoc
AGRADECIDAMENTE REAL
HASTA LE MANDÓ MENSAJE A GARCÍA HARFUCH, PERO CIERTO
La compra del tónico se hizo cuando todavía era jugador del equipo