Covadonga Pan, México.- El país no llama dos veces a ser protagonistas de la historia, pues son los hombres y mujeres de esta Nación quienes, únicamente con su esperanza y fuerza de voluntad, hacen frente a uno de los desafíos más grandes de la vida moderna: aprender a amarse a uno mismo.
Este mundo de capas siempre está en búsqueda de los héroes más ejemplares, aquellos que vencen el miedo social y hacen la diferencia para verse convertidos en los Übermensch (súper hombres, pues). Una página de Facebook compartió la historia de Fidel Ángel, un panadero y comunicólogo de 28 años:
Fidel abordó el tren del mame pero no como un pasajero cualquiera, se convirtió en el maquinista que lleva las riendas de este país. Un hombre sin prejuicios ni complejos que dijo ALV, yo lo que quiero en esta vida es amar y que me amen”.
Este mercadólogo de la vida nos deja atónitos con su oferta del amor. No sólo dignifica la labor de los panaderos, y de la misma Chiapas, sino que posiciona un poco a la aún invisible profesión de Comunicación (media planta laboral de becarios de El Deforma sienten una esperanza para este fin de quincena).
Este adonis profesional flechó más de un corazón, aquí las más variadas reacciones:
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Sea cual el desenlace de esta historia, Fidel Ángel, chiapaneco de nacimiento, comunicológo de profesión y panadero de vocación, nos ha dejado una gran lección: Todos merecemos la oportunidad de amar y sentirnos amados.
Nomás les dieron un hueso que se les atoró en el pescuezo
NO SUELTA A SU PELUCHE PERO CIERTO
"Me urge checar mi Whats", rogó el comandante de la misión
"Ni cuenta me había dado que la chica se parecía a mi ex", declaró
INTERESANTEMENTE REAL
SURF Y ROCK PARA TODOS