México.- Uno de los peores castigos que nos hacen nuestros padres después de no abortarnos es elegir nuestro nombre, una combinación de letras que de no ser elegida correctamente puede ser un estigma para toda la vida.
Como cierto tipo de personas cuyos nombres son tan antiguos o trillados que en lugar de salir de alguna serie de televisión o boyband parecen sacados de la granja más cercana
o de los recuerdos antaños de la infancia ruralA continuación te presentamos estos nombres que al pronunciarlos te convierten automáticamente en un animal de granja:
Ya empezaron a vender jarritos de tequila atrás de las porterías
No se volverán a arriesgar a ir a un campo de los Tigres
"Ahora si vendrían holandesas, ¿verdad?", preguntó Samuelito
Ah, pero estaban m*me y m*me que querían a Holanda en Nuevo León Sol Naciente…