El Mundial.- En este cardiaco primer tiempo, la afición mexicana ha sido testigo de los tiritititos y acariciadas de balón, jugadas que a todos nos tienen con el Jesús en la boca, a pesar de que ya les lanzamos a los suecos la maldición cruzazulera.
Faltando varios minutos del segundo tiempo, la preocupación ha llegado incluso hasta la mismísima cancha, afectando no sólo a los aficionados que tuvieron lana y se lanzaron a Rusia, sino también al director técnico, Juan Carlos Osorio.
A continuación, veremos cómo nuestro DT, por un descuido futbolero, se dejó poseer por algún demonio sueco, quien se manifestó inmediatamente a través del cuerpo de Osorio, provocándole una repentina tos y unas ganas de escupir el mal que lo poseía.
Fuentes cerveceras especulan que también pudo tratarse de algún chicle imaginario que se le atoró en la garganta; otros dicen que se le atoró un “*uleeeero, *uleeeero” que quería decirle al árbitro cuando éste sólo favorecía a los suecos. Algunos más dicen que sólo tenía el “Jesús en la boca” y se lo tragó sin querer. Pero lo más probable es que, efectivamente, tenía a un ente sueco demoniaco en la garganta.
LO BUENO QUE NO FUE PINTURA MORADA PERO CIERTO
SUFRIDAMENTE REAL
Se adelantó que podría ser sede del próximo mundial de clavados
Polymarket le da un 17% de posibilidades de que sí la cante
MIGRATORIAMENTE CIERTO
YA MEJOR SE FUERON A ESTADOS UNIDOS PERO CIERTO