Bosques de la Reforma.- Las doñitas de las Lomas comenzaron siendo niñas bien, educadas con los más altos estándares de Carreño y consentidas por las familias mejor acomodadas del Poniente de la Ciudad de México.
Sin embargo, su status socioeconómico las ha alejado un poco de la realidad y, cuando ellas juran que están haciendo una buena obra, en realidad les está saliendo el tiro por la culata. Y para muestra, un cartón:
Ya empezaron a vender jarritos de tequila atrás de las porterías
No se volverán a arriesgar a ir a un campo de los Tigres
"Ahora si vendrían holandesas, ¿verdad?", preguntó Samuelito
Ah, pero estaban m*me y m*me que querían a Holanda en Nuevo León Sol Naciente…