México.- Compartir la comida es un acto de generosidad y amistad, pero existen seres que acechan esos momentos de vulnerabilidad sentimental
y se comen hasta la hoja del tamal o el letrerito que decía “por favor, no comer”.Es por ello que nuestro equipo de especialistas en relaciones diplomáticas ha elaborado estos sabios consejos para que tu comida perdure por el resto de la humanidad, o al menos hasta la hora del almuerzo.
La licenciada es experta en lugares encerrados
"Si repiten el examen ¿quién me va a reembolsar lo que pagué?"
"El macha cuesta más porque por aquí pasó Harry", justificaron
"Si quieres hasta te construyó un Paseo de la Emperatriz, mamacita", le propuso Maximiliano a…
INSENSIBLEMENTE CIERTO
"En ningún momento grita '¡Penélope!'", se quejó el Ulises original