Geografía a punta de plumón.- Donald Trump firmó una orden ejecutiva para cambiarle el nombre al Lago Ontario, el cual ahora se llamará (he wishes) “Lago América”
En medio de las disputas entre Estados Unidos y Canadá por tarifas, aranceles y el costo de la miel de maple, el mandatario estadounidense decidió renombrar el famoso lago que divide a ambos países con el nombre de su país (sí, los gringos siguen creyendo que “America” es el nombre de Estados Unidos).
Desde la Oficina Oval, Trump aseguró que llevaba “mucho tiempo” pensando en cambiarle el nombre al lago y que ahora había decidido renombrarlo, precisamente como una provocación hacia los canadienses y en medio de todo este pleito que tiene con ellos desde que comenzó su segundo mandato.
“Si lo piensas, tenemos un golfo y tenemos un lago”, dijo Trump después de tachar con un plumón Sharpie el nombre de la masa de agua y ponerle el nuevo apelativo, al que difícilmente alguien llamará así.
“Ahora, lo único que necesitamos es un océano. Así que quizás tengamos que cambiarle el nombre al Atlántico o al Pacífico. Quizás cambiemos el de ambos”, añadió Donald, adelantando lo que vendrá en el mes de septiembre.
Cabe mencionar que este sainete se debe a la tensión que se vive en la provincia de Alberta, la cual realizará en noviembre un referéndum para separarse de Canadá, mismo que está siendo apoyado por Donald Trump, precisamente porque, si lograran separarse, de inmediato se unirían a la Unión Americana (aunque de momento no lo estén diciendo).
Por su parte, autoridades de Canadá han respondido que impondrán las mismas tarifas a los productos que provengan de Estados Unidos, al tiempo que reaccionaban a la rebautizada masa de agua.
“Siempre lo llamaremos Lago Ontario”, declaró la ministra de Industria, Melanie Joly.
SE NOS VIENE SU CONCIERTO EN EL AUDITORIO NACIONAL
Estas fechas FIFA fueron muy esclarecedoras
Los rumores fueron ciertos
"Hay que pensar en los turistas de la CIA", aclaró el mandatario
EN LO QUE RESTABLECEN EL SERVICIO, PERO CIERTO
TODOS VOLTEANDO AL CIELO, PERO CIERTO