Campos Elíseos de las quijadas.- ¿Recuerdan la cachetada que le metieron a Emmanuel Macron cuando iba descendiendo de un avión? Obvio que se acuerdan; ese momento vivirá para siempre y será por lo que se recordará al todavía presidente de Francia.
Pues la escenita que le dio la vuelta al mundo, provocando chascarrillos y un renovado respeto por el país galo, resulta que habría sido provocada debido a que descubrieron a Macron coqueteando con una actriz iraní de nombre Golshifteh Farahani.
La historia fue revelada por el periodista del Paris Match, Florian Tardif, quien explicó en su libro Una pareja casi perfecta que aquella bofetada de la Primera Dama Francesa se debió a una cuestión de celos.
Según Tardif, durante el vuelo, Brigitte habría visto un mensaje inapropiado entre su marido y la actriz, lo que le habría provocado un ataque de celos.
Acorde a esta versión, Macron habría mantenido con la actriz una relación “platónica” durante algunos meses a través de mensajes de texto:
“Él disfruta de la seducción; le halaga, y ella ve claramente cómo esas mujeres intrigantes se acercan a él. Claro que no están necesariamente enamoradas de él, pero ella entiende que, al ser el Presidente de la República, su cercanía podría contribuir a su propio ascenso”, detalla la escritora, aclarando aquel jocoso incidente.
“Lo que hirió a Brigitte no es tanto el contenido del mensaje como lo que este dejaba entrever: una posibilidad, una puerta entreabierta a un mundo que ella creía controlar. Nada tangible, ni realmente condenable. Pero la sola idea de que eso hubiera podido existir bastaba”,
añade Florian, sin explicar cómo quedó la quijada de Macron después del cachetadón.
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