Parque Industrial sin Conciliación.– Diversas empresas del país confesaron estar “ligeramente preocupadas” ante la creciente posibilidad de que sus empleados despedidos decidan atrincherarse en sus oficinas.
La alarma se encendió tras los últimos incidentes a nivel nacional, donde se supo que funcionarios federales despedidos se negaron a dejar las instalaciones de su lugar de trabajo, según ellos, como un acto de lealtad laboral… y de venganza simbólica contra Recursos Humanos.
Las empresas están buscando opciones para evitar esto
Según dio a conocer el Consejo Coordinador Empresarial, desde el incidente en la SEP, más de la mitad de los trabajadores despedidos en la última semana han tomado la decisión de encerrarse en su cubículo hasta no recibir una serie de requisitos prácticamente imposibles de cubrir por parte de la compañía.
“Yo no me voy de aquí hasta que me traigan una carta de mi maestra de quinto grado diciendo que no hice la tarea”, pronunció un exfuncionario de la SEP, negándose a salir del inodoro de la dependencia.
Ante el fenómeno, corporativos ya evalúan incluir en los finiquitos un “bono de desalojo voluntario”, consistente en una caja para sus cosas, una pizza fría y un abrazo del mismo patrón con la promesa de extenderle recomendaciones con tal de que se vaya del lugar.
“Me voy si me dejan quitar el aire acondicionado”, sentenció un exempleado con la esperanza de alargar el proceso hasta diciembre para que le den aguinaldo.