Calles Detectivescas.- Un sujeto fue detenido durante una inspección del alcoholímetro, y al abrir la cajuela del coche, las autoridades descubrieron algo que ningún manual de tránsito contempla: su esposa estaba escondida ahí para espiarlo.
Los nada tóxicos hechos ocurrieron en la comunidad de Salta, Argentina, cuando el hombre fue detenido para la prueba de alcoholemia. Todo marchaba con normalidad hasta que los oficiales le pidieron abrir la cajuela… y ahí estaba la sorpresa envuelta en celos y tapizada de alfombra automotriz.
El conductor, visiblemente incómodo, explicó que la mujer era su esposa y que “seguramente se había metido ahí porque es muy celosa”, versión que fue confirmada por la propia infiltrada.
“Quería ver qué hacía”, declaró con toda naturalidad, agregando que “solo estaba vigilando lo que su esposo hacía”, como si eso aclarara algo.
Aunque la escena parecía sacada de una telenovela de bajo presupuesto, los policías pudieron constatar que efectivamente la mujer era la esposa del conductor, y que se había metido en la cajuela por iniciativa propia para seguirlo y descubrir a dónde iba.
El episodio no tardó en hacerse viral en redes sociales, donde miles de usuarios comentaron sobre hasta dónde puede llegar la toxicidad de pareja… y la creatividad logística de una espía amateur.
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