Lo que callamos los millennials.- Un joven se encontraba recorriendo las calles de la Ciudad de México cuando uno de los temores de cualquier adicto al celular se hizo realidad: Tiró accidentalmente su celular y tuvo la suerte de que cayera dentro una coladera.
Cualquier persona habría tomado unos segundos para reflexionar si valdría la pena darse un chapuzón en las cristalinas aguas del alcantarillado de la ciudad más poblada de América Latina, quizá alguien más teto habría llamado a las autoridades
para que el personal capacitado recuperara su equipo, sin embargo este joven michoacano temió que su celular se quedara ahí por siglos y que algún humano del futuro le revisara los mensajes o le sacara el pack, por lo que no titubeó ni un segundo y decidió darse un chapuzón y encarar a un ejército de estreptococos.Los doctores aseguran que al momento de ascender, el joven desarrolló inmunidad al 87% de las enfermedades conocidas por el ser humano.
Nos alegra que el intrépido y musculoso muchacho haya recuperado su equipo telefónico, sin embargo ahora nos agobia la incertidumbre:
¿Qué fue lo que vio allá abajo? ¿Qué especies extrañas habrá encarado? ¿Será que atestiguó la majestuosidad de la fauna del alcantarillado como el peligroso popodrilo, la mantatoalla femenina o una pañalmeja? Nunca lo sabremos.
COLAPSADAMENTE CIERTO
"¿Por qué va 'volando', joven?", preguntarán los tránsitos
El futuro es hoy
Apenas estaba comenzando la pachanga Domicilio en penumbras.- Un trabajador de la CFE cortó la…
INCREÍBLE PERO CIERTO
EL MISMO QUE SEGÚN ÉL CELEBRÓ EN EL MUNDIAL, PERO CIERTO