Bahía Tulipán.- La cosa que más odiamos los hombres después del atraso de la regla, es al vato que vende flores.
Este sujeto se acerca de manera sigilosa justo en el momento en que le estamos dando un llegue a nuestra novia y nos ofrece su producto, dejándonos pocas opciones para negarnos a adquirir una rosa debido a las circunstancias.
Aún así, la raza mexicana se las arregla para siempre dar una excusa y no comprar dicho producto considerado de lujo.
Estas son los pretextos que solemos decir para salir del problema:
Lo vieron por última mes en la mesa del Blackjack
"Aquí solo vendemos latte y panqué de limón"
"No hay manera en que me hagan comprar la consola", había advertido hace poco
Después fue sacado del lugar Casa re-Blanca.- JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, corrió a…
"Te doblamos la pantalla... y el precio"
"Por eso quería que no hubiera clases en el Mundial", externó