Mascota, Jalisco.- Una señal del fin de los tiempos pudo verse en días pasados en un hotel mexicano cuando ante todo criterio, raciocinio, buen gusto o respeto por los tacos de pastor, se celebró una ‘boda‘ entre dos perritos, acto que previene a los humanos de bien a buscar refugio en lo alto del monte Ararat.
El vergonzoso momento no se grabó dentro de un centro psiquiátrico como muchos hubiéramos podido pensar, sino que fue dentro de un salón del hotel Sheraton Buganvilias en el Puerto de retiro de los gringos friolentos.
En la ceremonia no se aclaró si la unión es por croquetas mancomunadas o por colchonetas separadas, aunque sí se específica en las cláusulas matrimoniales que el oler el rabo de una Pomerania será causal de divorcio con su respectiva penalización.
La escena es especialmente cruel sobre todo si tomamos en cuenta que el macho tiene que ser llevado cargado hasta el altar canino, mientras que la hembrita tipo Chichuahua llega corriendo con su propio pie.
En el vídeo puede observarse a una decena de participantes misántropos, quienes al tener problemas con su suegra y sus vecinas, tratan de equilibrar su misantropía haciendo este tipo de actos en contra de la etología y la evolución.
Este es el vídeo que te hará descartar toda posibilidad de que en el futuro habrá coches voladores:
ATORADAMENTE CIERTO
Ya hasta la tenían emplayada para enviarla
"Nunca he visto un salón de belleza ni aquí ni en ningún lado"
HASTA PARECE LA SEGUNDA PARTE DE "LADRAR TE DUELE"
"Parece que el dinosaurio sí que quería a su cría", opinó alguien
MIRREY DE CEPA PERO CIERTO