México.- Y pues bueno, ¿qué decimos?
El mame es el mame, y con él pues llegan situaciones un tanto extrañas que hasta a Maussan dejarían así de “ira”
Una de esas múltiples situaciones, son las bendiciones y sus nombres, tal parece que cuando surge un mame, lo primero que hace el mexicano es ponerle a sus hijos el nombre de ese mame…
Todo comenzó con el paciente cero:
Pero en este caso, tenemos dos grandes mames, y como somos bien buena onda, te vamos a recomendar algunos otros para que con el buen gusto que le caracteriza al mexicano, tus bendiciones crezcan fuertes y con nombres de alto impacto:
Ya empezaron a vender jarritos de tequila atrás de las porterías
No se volverán a arriesgar a ir a un campo de los Tigres
"Ahora si vendrían holandesas, ¿verdad?", preguntó Samuelito
Ah, pero estaban m*me y m*me que querían a Holanda en Nuevo León Sol Naciente…