México.- Y pues bueno, ¿qué decimos?
El mame es el mame, y con él pues llegan situaciones un tanto extrañas que hasta a Maussan dejarían así de “ira”
Una de esas múltiples situaciones, son las bendiciones y sus nombres, tal parece que cuando surge un mame, lo primero que hace el mexicano es ponerle a sus hijos el nombre de ese mame…
Todo comenzó con el paciente cero:
Pero en este caso, tenemos dos grandes mames, y como somos bien buena onda, te vamos a recomendar algunos otros para que con el buen gusto que le caracteriza al mexicano, tus bendiciones crezcan fuertes y con nombres de alto impacto:
"No la usaría ni aunque me la regalarán", amenazó un organizador
“Ni han de estar tan bonitos los géiseres”, se resignó un aficionado mexicano
HUMILDEMENTE REAL
Les aplicamos un "Tata" Martino