Tenochtitlan.- Miles de chilangos que día con día abarrotan las once líneas del Metro, las 7 del Metrobús y la del Tren Ligero, comunicaron en sus redes sociales que se están preparando para “darse una escapada a alguna playita” y olvidarse del ajetreo diario y de la inmensa muchedumbre de la Ciudad de las Quesadillas sin Queso.
“Pues ya hace falta un Acapulquirri, ya necesito que me dé el sol porque me estoy poniendo muy pálido”, comentó don Ernesto Vargas, señor de 53 años quien aprovechará sus vacaciones para ir con su familia a quedarse a la casa que le presta un amigo allá en Acapulco.
Otros chilangos como Ernesto también han decidido ir al mar durante el jueves santo y el viernes santo. Eso sí, llevarán sus sandwichitos de atún (o de soya de atún)
para comer algo que no haga enojar a diosito en esos días.Asimismo, habitantes de la gran ciudad planean escaparse a algún lugar más cercano, como Cuernavaca, y visitar un balneario o parque ejidal, donde también habrán de yuxtaponerse, embadurnarse, embarrarse y apretujarse con otros tantos chilangos que harán lo mismo.
“Eso es lo de menos, no importa si las playas o las albercas estén llenas de gente, la cosa es irse a engentar en otro lado. Total, ya estamos bien acostumbrados a vivir siempre apretándonos, y sería extraño dejarlo de hacer”, reflexionó otro sabio chilango.
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"Por eso quería que no hubiera clases en el Mundial", externó