Granja de Garfield.- Una gallina que pasea libre por una granja, ha visto orgullosa como el huevo que puso el mes pasado, empolló y nació para convertirse en un pollo macizo y comelón, tanto que ya varias rosticerías le echaron el ojo para que se integre a sus fuerzas básicas.
El pollo, a pesar de tener la cresta bien formada, suele comer su mais de manera poco educada, cosa que le molesta a doña Gallina, quien escucha por las mañanas su canción favorita que es ‘Gavilán o Paloma’.
‘Ve nomás como estás comiendo, pareces humanito’, cacareó la bípeda con alas y que no vuela.
José, o Pepe, como fue bautizado el pollito que come feo, se endereza y empieza a comer bien en menos de lo canta un gallo cuando escucha el regaño de su progenitora oval.
Al principio el pollito intentó contestarle a su madre, pero recibió un picotazo acompañado de un ‘ahora resulta que los patos le tiran a la escopeta’, con lo que se le quitaron las ganas de volver a rezongar a los cuidados de la pollita que alguna vez se fugó.
“Recuerda cariño: más vale persona en mano que cientos caminando”, recomienda la amorosa ave a su retoño con la esperanza de verlo un día gordo y listo para ir a la universidad culinaria.
ATORADAMENTE REAL
Llegó a esa decisión luego de revisar su inbox
Sudáfrica ya contaba con robar balones en la media cancha
Ahí se dará la conversión del crudo
ACELERADAMENTE CIERTO
"Ahí se ganó su licitación", aclararon