La Nueva España.- Todas las épocas y lugares tienen a su monja famosa, ya sea monja diabólica, monja cocinera de Master Chef, monja de chocolate, la monja de la película “Cambio de hábito”, la monja del rompope…
Pero, definitivamente, la monja más emblemática, al menos para los mexicanos, es Sor Juana Inés de la Cruz, una de las más grandes escritoras que hemos tenido y una figura importante para la gran época de la literatura en español llamada Siglos de Oro. O sea que Sor Juana está a la altura de Cervantes y otros tantos escritores de aquella lejana época cuando no existía el internet ni la televisión y las personas se tenían que divertir yendo a obras de teatro.
Sin embargo, la corrección política, que en esos tiempos se llamaba La Santa Inquisición, no le permitía escribir ciertas cosas que eran crudas y ofensivas para los hombres necios. Por lo que Sor Juana tuvo que ingeniárselas para expresar lo que realmente quería decir. Ahora te mostraremos cuáles son las principales frases que Sor Juana tuvo que reescribir para evitar que el Santo Oficio se enojara:
.
Ya empezaron a vender jarritos de tequila atrás de las porterías
No se volverán a arriesgar a ir a un campo de los Tigres
"Ahora si vendrían holandesas, ¿verdad?", preguntó Samuelito
Ah, pero estaban m*me y m*me que querían a Holanda en Nuevo León Sol Naciente…