México.- Los padres de Iván González López han caído en el chisme y escarnio público, así como en la deshonra de su árbol genealógico luego de que hallaran a su hijo leyendo a William Shakespeare, en lugar de leer cómics, o ver anime, o jugar en línea League of legends.
El pequeño Iván de apenas 16 años se rebeló ante la dinastía otaku-friki-geek de su abolengo negándose a vestir con una playera de Flash y no desarrollando miopía, a fin de no tener que utilizar unos “horrendos lentes de pasta”, según dijo él mismo.
Estas acciones causaron indignación entre sus padres, quienes acostumbran una saludable vida geek basada en aplicaciones de celular que nadie conoce, programas para computadora que nadie conoce y profundos debates sobre superhéroes.
A pesar de las múltiples amonestaciones de sus padres, Iván continuaba con su “vidaloka”, diciendo frases sin sentido como: “ser o no ser ésa es la cuestión”
o “¿Qué podría yo hacer, siendo tu esclavo, si no es estar atento a tu deseo?”La gota que derramó el vaso fue cuando, en una noche de maratón de Star Wars, Iván prefirió permanecer encerrado en su cuarto. Cuando la madre subió a ver qué estaba haciendo su hijo, descubrió con horror que éste se encontraba leyendo un libro grueso. La madre rezó por que fuera novela gráfica, pero no fue así: el pequeño Iván leía fervientemente el teatro completo de Shakespeare.
Esta situación produjo una irreparable ruptura entre Iván y sus padres, quienes ahora piensan quitarle toda la herencia geek que tenían para él (es decir, los jugutes de colección, los comics, etc.) y hacerle la ley del hielo por el resto de sus días. “Bien merecido lo tiene, por traicionar las buenas costumbres de nuestra religión geek”, sentenció el padre.
LA CITA ES EL PRÓXIMO 28 DE AGOSTO
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