Ciudad de México, México. – La mañana de hoy varios un conductor mexicano fue testigo de un evento que se consideraba nunca sería visto, tan raro como que un taxista ceda el paso, y es que un joven limpia vidrios desistió de su labor luego que el chófer le indicara que no quería sus servicios.
Expertos de la Secretaria de Gobierno para las Estadísticas Inútiles quedaron atónitos con esté evento y aseguraron que presenciar esto es menos probable que ver una aurora boreal o que Felipe Calderón llegue sobrio al postre.
Aunque el limpia vidrios no quiso decir su nombre, nos hizo saber que por un momento decidió probar esta nueva estrategia de respetar la opinión del cliente y para su sorpresa ahora ha recibido el triple de dinero, por no limpiar los parabrisas.
LA CITA ES EL PRÓXIMO 28 DE AGOSTO
"Es importante cumplir con este requisito", opinó un cobrador de Coppel
Para ver si lo cambian por su Estaquitas de doble redila
Ya está más larga que la peregrinación a la Virgen
HIPÓCRITAMENTE REAL
NO HUBO GANADOR PERO CIERTO