México.- Un estudio proparoxítono y desiderativo reveló que las palabras largas, rimbombantes y electrodomésticas ayudan a que los individuos luzcan más esternocleidomastoideos, axiomáticos, y organizacionales.
Por su parte, los hablantes que sólo ocupan muy pocas palabras al comunicarse, confesaron que: “meh”, “bah”, y “mmmta”
, expresiones que, más o menos, significan: “lo que digan, nos vale diez hectáreas de nasofaringolaringofibroscopía, tetrahidrocannabinol y uvulopalatofaringoplastia”, o sea que, hablando al chile, les vale madre.Sin embargo, algunos ingenuos de las redes sociales hicieron caso a dicho estudio y se comprometieron a ser expresivos en su lenguaje para dejar de ser un poco menos consuetudinarios, idiosincráticos y enrriquepeñanietostélicos, y finalmente ser electrocardiográmicos, trabalengurádicos, verborreícos y arremángala arrempújala.
Es el comodín para cada que un actor rechace un papel
JUGUETONAMENTE REAL
Solo era su proveedor de confianza
CHATEADAMENTE REAL
O hasta que cancele su participación en el Super Bowl
TIMADAMENTE REAL