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Ciclo de la vida de una persona que votó por el PRI, le fue mal, y quiere volver a votar por el PRI

Acompáñenme a leer esta terca historia

 

México Mágico.- Muchos paleontólogos se preguntan si llegará el momento en que el Priranosaurio Rex tome sus cosas y se vaya muy, muy lejos. Los optimistas piensan que ya no le queda mucho al partido tricolor, los pesimistas dicen que es más fácil que México gane un Mundial a que deje de existir el PRI, y los priistas de clóset afirman que, si no apoyas al líder, eres un chairo.

En El Deforma tampoco tenemos una respuesta clara sobre el destino de ese octogenario partido político. Pero sospechamos que hay más de una persona que realiza lo que se le conoce como: “El Ciclo Maléfico Priísta”, el cual es algo así como una relación tóxica, destructiva y codependiente donde el afectado sabe que votar por el PRI le causa daño, pero de todos modos sigue votando por ellos.

Veamos, pasito  a pasito, en qué consiste este ciclo y por qué da tan buenos resultados. Saca papel, lápiz, Frutsi, torta, playera, gorra y anótale bien:

 

1. Votas por el PRI y cobras tu lanita

Llega ese soleado día donde sales a ganarte unos mil pesitos extra que te ayudarán a pagar lo que le debes a Elektra y a Coppel, aunque en realidad te los gastas en el OXXO recargando tu celular y comprando algunas cervezas bien helodias.

2. Cuatro meses después suben el precio de la gasolina

Pero este hecho no te preocupa, pues no usas carro.

3. Cinco meses después suben el precio del transporte público

Comienzas a desconfiar del Gobierno y piensas que quizás no debiste vender tu voto.

4. Seis meses después todo se aclara

Ves algún spot donde dice: “Ya chole con tus quejas”, o “Lo bueno casi no se cuenta pero cuenta mucho”, o “¿Qué hubieran hecho ustedes?”, entonces vuelves a confiar en tu señor Presidente y le dices chairo al que esté en desacuerdo.

5. Tres años después llegan las elecciones intermedias

A ti nunca te ha gustado eso de la política porque “todos son lo mismo”, quizás no te ofrezcan lana por tu voto, así que no vas a votar o, si vas, lo anulas “como forma de protesta”.

6. Se viene la oleada de los precios altos

Siguen más gasolinazos, tortillazos, bolillazos. El kilo de huevo te cuesta un huevo, y no recuerdas la última vez que comiste aguacate.

Créditos al monero Alarcón

7. Te vuelves a endeudar con Coppel y Elektra

No tienes dinero para una tele, o unos tenis, o un celular. Así que lo sacas en pagos para ir distribuyendo el dolor durante 24 mensualidades.

8. Comienzan las pre-promesas de precampaña

Te dicen que vamos por el camino correcto y que necesitan de tu voto para que México cambie. “Estás jodido, pero no te preocupes, México será mejor si vuelves a votar por nosotros”. Además, te amenazan con que, si votas por alguien más, México será como Venezuela y el petróleo será de los rusos.

 

9. Después vienen otras amenazas

Te quitarán los programas sociales y el tinaco que te acaban de regalar, si no votas por el PRI.

10. Llegan las tarjetas, las despensas, los Frutsis y las tortas

Te dan una tarjeta que tendrá dinero cuando gane el PRI, además te llega una hermosa despensa que habrá de durarte una semana. Pero, no temas, también tendrás tortas y Frutsis garantizados sin vas a apoyar al candidato.

11. Se cumple el ciclo

Llega el día de la elección y, porque necesitas lana, vuelves a votar por el PRI para ganar tus mil pesitos que te prometieron. Luego, se repite el ciclo.

Lui

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Lui