México, cerca del peri.- En un mar de llanto y enojo cayó este hombre cuyo nombre aún no sabemos y cuando lo sepamos, no mostraremos por respeto a su sensible corazón.
Y es que no se aprecia cómo es que su auto acabó en esta situación pero no cabe duda que es una muy incómoda, digna de hacer tal berrinche como el que estás a punto de ver.
Disfruta:
Ya empezaron a vender jarritos de tequila atrás de las porterías
No se volverán a arriesgar a ir a un campo de los Tigres
"Ahora si vendrían holandesas, ¿verdad?", preguntó Samuelito
Ah, pero estaban m*me y m*me que querían a Holanda en Nuevo León Sol Naciente…