Villa de los sartenes.- Después de la cena de Navidad y justo después de que hace efecto el Pepto Bismol y la sal de uvas, el mexicano sabe en su fuero interno que habrá recalentado en la casa de la abuelita y se presenta en dichos aposentos, lo hayan invitado o no.
Las abuelas saben que sus hijos y nietos se presentarán ante ella en busca de comida. Es la encomienda del resto de su tierna vida (o también disfrutar de su propia vida, gorrones asquerosos que sólo se acuerdan de ella cuando hay comida). Es entonces que The abue pone en práctica lo que le enseñó su familia, que es el secreto para hacer durar el recalentado:
1. Los granos del pozole son como los dinosaurios de goma: se agrandan en el caldo. Es así que la abuela hará que donde coman dos, comerán ocho con granos huecos.
3. La sal no sólo mantiene estable la hipertensión, sino que también oculta el exceso de grasa del recalentado.
5. A cualquier platillo se le puede agregar salsa para aparentar que aún queda mucho y que alcance hasta para el nuevo novio y novia de la sobrina, de quien todos sospechan que ya están en planes de un matrimonio polígamo.
7. Cuando las abuelas le soplan al caldo no lo hacen para que se enfríe, sino para que por generación espontánea se multipliquen las partículas de mole restantes en la olla.
8. Los chocolates baratos que una tía regalo anoche, ahora parecen como manjares con relleno de cereza.
9. Con la nieve que el Servicio Meteorológico pronosticó, se pueden hacer raspados con vainilla que hay en la alacena. Eso si cae nieve en el norte de la ciudad.
FRUCTÍFERAMENTE CIERTO
Ya se nota el toque de Belinda en la serie
NORTEADAMENTE REAL
DIFÍCIL DE VER PERO CIERTO
LLEGADO DESDE ALEMANIA
"Es para proteger el mercado interno", aseguró Trump aguantándose el coraje