México.- Las piñatas se encuentran tan relacionadas en las fiestas navideñas mexicanas, casi como los bailes del caballo dorado, la embriaguez adolescente, las peleas entre tíos y jugar con fuegos artificiales cerca del gas estacionario.
Esta bella tradición que mezcla violencia, miedo y supervivencia ha hecho de cada niño mexicano un gladiador del patio de concreto dispuesto a llevarse el botín más grande de dulces baratos y frutas magulladas que quepan en sus manitas.
Es por ello que nuestro equipo de mexicanos clichés con bigote, sombrero y sarape han desentramado los aspectos fundamentales que giran en torno a esta figura efímera cuyo destino está a merced del verdugo y su buen tino.
Su método será replicado en reuniones diplomáticas
"Es para taparme el sol", aclaró
"Hay que celebrar con más enjundia y clase", opinó el Dibu
DESCONTROLADAMENTE REAL
CRUELMENTE CIERTO
NOS HABLÓ DE SU NUEVO SENCILLO "PRÉNDELO"