México.- Hay de chavorrucos a chavorrucos, desde el ya maestro de maestros Yordi Rosado que nos da grandes lecciones con sus libros que a cualquier escritor de altura le crea envidia, hasta el que organiza “las buenas parrandas”
como él le dice, en la colonia cuando cierran la calle y se arma el sonidero chingón.El treintaÑERO llega a un nivel que pocos conocen, básicamente es el típico chavorruco pero con un toque ñero que lo hace único en su especie, así como todos los demás.
Pero dejémonos de palabrerías sucias y vayamos a la imagen que nos explicará los puntos que no le pueden faltar:
Lo vieron por última mes en la mesa del Blackjack
"Aquí solo vendemos latte y panqué de limón"
"No hay manera en que me hagan comprar la consola", había advertido hace poco
Después fue sacado del lugar Casa re-Blanca.- JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, corrió a…
"Te doblamos la pantalla... y el precio"
"Por eso quería que no hubiera clases en el Mundial", externó