México.- Hay de chavorrucos a chavorrucos, desde el ya maestro de maestros Yordi Rosado que nos da grandes lecciones con sus libros que a cualquier escritor de altura le crea envidia, hasta el que organiza “las buenas parrandas”
como él le dice, en la colonia cuando cierran la calle y se arma el sonidero chingón.El treintaÑERO llega a un nivel que pocos conocen, básicamente es el típico chavorruco pero con un toque ñero que lo hace único en su especie, así como todos los demás.
Pero dejémonos de palabrerías sucias y vayamos a la imagen que nos explicará los puntos que no le pueden faltar:
LA HIJA DE LA LEYENDA DEBUTA COMO CON ESTE DISCO
Las acciones del papel del baño están por las nubes
"No pueden estar engañando así a los fans", reprochó Rockstar
"Nomás estaba buscando la casa de John Lennon", aclaró el jugador
"Seremos honestos con ustedes: nunca existió secuela"
QUE SERÍA UNA "COLABORACIÓN", PERO CIERTO