Cientos de perros temen por su vida

México.- Un rollito primavera cayó accidentalmente en el suelo y, en cuestión de segundos, un pequeño establecimiento de comida china comenzó a surgir: creció y creció hasta quedar perfectamente bien plantado en una esquina muy concurrida.

Lo más sorprendente es que dicho local de comida china, al surgir repentinamente, ya contaba con sus 9 guisados a elegir, más arroz, más pasta. También ya estaban las mesas puestas, con su salsita de soya y la otra que es bien picosa. Además, tenía sus galletas de la suerte y el gatito que agita la mano para atraer las ventas.

Los responsables de este acontecimiento fue una joven pareja quienes había comido, apenas dos cuadras antes, comida china. La mujer, que ya se sentía llena, pidió para llevar sus rollitos primavera. Luego, al caminar dos cuadras, sintió de nuevo hambre y decidió comerse uno. Su novio, miró el rollito primavera y se le antojó.

Como es sabido por todos los mexicanos, cuando se te antoja algo que alguien más está comiendo, se cae al suelo, y esto es una regla inquebrantable, está en los libros de la SEP, en la Constitución y en La Biblia.

Eso fue lo que ocurrió con el rollito primavera de la mujer: se le antojó a su novio, el rollito cayó al suelo y: “¡pum!” un nuevo negocio de comida china surgió en ese mismo instante.

Luego, de la nada, aparecieron dos chinos para atender el changarro. Uno de ellos era Osorio Chong; el otro, el chinito que es “telible”.

 

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