¿Qué culpa tienen ellos?

México.- La industria farmacéutica ha tenido un severo declive en la venta de antidepresivos luego de que cientos de clientes potenciales prefieran compartir memes de perritos en lugar de comprar un par de chochos para no ponerse tristes.

Científicos de la Universidad de la Vida aseguran que las imágenes de perritos tienen la capacidad de estimular al cerebro para que éste produzca serotonina, sustancia química responsable de que te sientas chido.

La falta de serotonina fomenta a que las personas sientan que Laura Sad se los está cargando. En el caso de los millennials, esta crisis depresiva produce una oleada de tuits quejumbrosos que ni ellos mismos soportan.

Pero no todo es amargura y mar de lágrimas, pues las imágenes de perritos sanan, principalmente, a la generación millennial. Si en el tiempo de los emos hubiera habido memes de perritos, no habrían existido tantos trágicos finales.

Mientras tanto, cientos de publicistas que intentan convencer a la gente para que compre antidepresivos, han renunciado a esta complicada labor, “no podemos competir con un remedio tan efectivo como las imágenes de perros”, confesó un mercadólogo. Por ello, las farmacias analizan la posibilidad de sustituir las cajas de antidepresivos por unos memes de perros.

 

 

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