Al chile Santa ni estás tan chido

Navidad.- Ah la Navidad, Navidad, blanca Navidad, es un día de alegría y felicidad, ¡hey! Son estas fechas las que esperamos todo el cochino año para suavizar nuestros corazones, vaciar nuestras carteras y comer por tres personas durante un mes sin ser criticados socialmente.

También es época para que los niños escriban sus cartas a Santa Claus y los Reyes Magos, hasta hay niños raros obligados por sus católicos padres para que escriban sus cartas al Niño Dios, ser mágico de dudosa credibilidad con tantos atuendos como una drag queen porque durante este mes se la pasa bailando el pasito perrón

Mientras los niños mexicanos obtienen varios regalos de chusma como suéteres y botas de plástico rellenos de dulces, los niños gringos reciben únicamente regalos por parte de Santa, obviamente presentes de primer mundo como armas y artículos de mal gusto bañados en oro, como cadenas y más armas.

Aunque, en este mundo mágico e impredecible, siempre podremos encontrar niños que no se tragan el cuento de un Santa todopoderoso, bueno y generoso, y rápidamente pierden la inocencia navideña para entrar en una etapa a lo que los expertos llaman el “cínico a la verga, me vale verga”.

Esta es la historia de un niño que vio la oportunidad para trollear a Santa en su carta y de paso a sus padres con una confesión de una clara depresión crónica.

“Querido Santa:
Santa, solo estoy haciendo esto para mi clase. Sé que tu lista de niños traviesos está vacía. Y la de buenos también está vacía. Y tu vida está vacía. No conoces los problemas que he tenido en mi vida. Adiós.
Con amor… No pienso decirte mi nombre”

La madre de esta atormentada criatura aclara que su hijo solo es un bromista, y que sus problemas adquieren forma humana mejor conocida como su hermano menor, reiterando además que no hay necesidad de llamar a servicios infantiles, pues es un niño muy feliz con gusto por las celebraciones y la felicidad de gente blanca… Pues, del dicho al hecho…

En fin, su carta se hizo viral por representar a todos los escépticos que dividen al mundo en dos y quieren ver cómo arde la Navidad al revelar el gran secreto de “son los papás” a todos aquellos que todavía creemos en la magia.

 

 

 

Compartir Este niño solo quiere ver la Navidad arder con su incendiaria carta a Santa Claus