Ya te imaginarás lo que viene después del tamal rojo

Hay tamales oaxaqueños, tamales calientitos.- La Real Academia Española define a “Doña Pelos” como una mujer de edad desconocida pero sí avanzada, dedicada a la venta de alimentos mexicanos, con poca afinidad por los rastrillos y las cremas depiladoras, amable, respetuosa y con excelente sazón.

En esta ocasión, María Guadalupe Dolores Fernanda de Jesús salió a las calles con su carrito de tamales para ofrecer el alimento sagrado del chilango como solo un chilango que se respete puede entender y/o desear: con vulgares albures.

Esta mujer claramente conoce su mercado objetivo y tiene la capacidad lingüística para comunicar su mensaje con claridad, humor y un poco de cachondeo, algo que sin duda es irresistible a los oídos del citadino mañanero con hambre de un rico y nutritivo tamal.

Lo que más llama la atención es la calidad de su poesía que, como todo buen artesano de las letras, envuelve, emociona, crea una fotografía imaginaria que transporta al sentimiento exacto. Aquí algunos ejemplos:

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Nuestra doñita adorada, madre de todos los mexicanos, posada por la mano de Dios padre en esta tierra para ponernos gordos, sanos y fuertes. Gracias.

Compartir Doña Pelos nos demuestra cómo vender tamales como una verdadera maestra del albur